Generador de fitxes de cal.ligrafia amb lletra lligada

Eina que permet crear plantilles de cal·ligrafia per a que la copiin els alumnes. Es pot introduir el text o paraules que es vulguin treballar en aquell moment (nom dels nens i nens, dies de la setmana, dites dels mesos, vocabulari específic, etc.)
Es pot triar la pauta montessori, línia simple o quadrícula i, a més, es pot utilitzar diferents tipus de lletres (MeMima, Massallera, MamutP). Fins i tot, es tria el número de línies per copiar.

ENLLAÇ

(Font: Blog “QUI BUSCA, TROBA!“)

Combinació de correspondència en documents de Google Drive

AUTOCRAT és un complement de Google Drive que permet escriure correus amb diferents camps personalitzats, agafant les dades d’un full de càlcul. Fàcil i intuItiu, amb possibilitats de filtres i personalitzacions (algunes en fase Beta). El resultat pot incloure una comunicació estándard amb el nom, cognoms, notes i altres informacions personalitzades (similar a la combinació de correspondència de Microsoft Word.

Tutorial

FONT:  @balbinof  (enllaç al tuit)

WORDWALL, creació fàcil d’activitats interactives i imprimibles per l’aula

Creació d’aplicacions imprimibles i interactives online.

Wordwall pot usar-se per crear activitats tant interactives com imprimibles. La majoria de les  plantilles estan disponibles en versió interactiva i per imprimir.

Els Interactius es reprodueixen en qualsevol dispositiu amb navegador web, com un ordinador, tauleta, telèfon o pissarra interactiva. Els estudiants poden jugar individualment o guiats pel professor, alternant a el front de la classe.

Els imprimibles poden imprimir directament o descarregar-se com a arxiu PDF. Es poden utilitzar com a activitats per acompanyar un interactiu o com activitats independents.

EL MILLOR: la facilitat en la creació de materials i l’el.legància dels gràfics de les interfícies resultants.

JITSI MEET. Fantàstica alternativa del programari lliure per videoconferències.

L’aplicació Jitsi Meet  és una opció fantàstica per fer videoconferències en l’àmbit privat i educatiu.

És un servei de codi obert gratuït, molt fàcil dùtilitzar inclús sense registre, sense límit de temps ni usuaris, i amb opcions similars a altres plataformes com Zoom, Google Meet, Skipe, etc.Descripció:

  • És un servei de videotrucades grupals sense límit d’usuaris, amb interfície molt atractiva i configurable que ens permet utilitzar-la fins i tot sense registre.
  • És completament gratuïta.
  • No té limitació de temps de connexió ni de número d’usuaris.
  • Té algunes opcions molt interessants:
      1. Et dóna tres opcions de participació: compartir escriptori, aixecar la mà per demanar torn de paraula, obrir el xat de text.
      2. Pots activar i desactivar micròfon, càmera i tancar el xat.
      3. Tres icones que serveixen per canviar la visió a pantalla complerta, obtenir informació de l’enllaç i número de reunió, obtenir la contrassenya i un botó de tres punts que obra la resta d’opcions.
      4. Pots veure la qualitat de la càmera i configurar un nom d’usuari personalitzat fent clic a “m2”

Més informació:

Jiitsi.org (informació de desenvolupament del programari lliure)

Tutorial:

 

 

Conte per treballar la resiliència: “Howard”

HOWARD

Adaptació del conte Howard, de’n James Stevenson, que explica la història d’un ànec que, tot i la mala fortuna, entoma les situacions amb actitud positiva i alegre.

És una història que ens pot ajudar a treballar la resiliència amb els infants.

Recomano dues manera d’utilitzar aquest recurs:

  • Per una classe telemàtica, passem en una pantalla compartida la presentació i anem explicant el conte nosaltres.
  • Inserim les imatges en un vídeo i afegim la veu en off explicant el conte, adequan el text a cadascuna de les imatges.

Aquí us deixo la presentació i el text del conte referent a cada diapositiva per tal de poder passar les imatges de la història explicant el conte amb la veu en “off”.

Presentació   ,     Text del conte

Conte: El WC del pastor

El   WC   DEL  PASTOR

En cierta ocasión una familia inglesa, pasaba unas vacaciones en Escocia, y en uno de sus paseos, observaron una casita de campo que de inmediato les pareció cautivadora para su próximo verano.

Indagaron quien era el dueño de ella, y resulto ser un pastor protestante, al que se dirigieron para que les mostrase la finca.

El propietario se la mostró. Tanto por su comodidad como por su situación fue del agrado de la familia, la que se quedo comprometida a tomarla en alquiler para su próximo verano.

De regreso a Londres, repasaron detalle por detalle cada habitación y de pronto la esposa recordó no haber visto el W.C. Dado lo prácticos que son los ingleses, decidió escribir al pastor, preguntándole por ello en los siguientes términos.

«Estimado Pastor, soy miembro de la familia, que hace unos días visito su finca con deseos de alquilarla para nuestras próximas vacaciones y como omitimos enterarnos de un detalle, ruego nos indique mas o menos donde queda el W.C.» Finalizo la carta como es de rigor, y se la envió al pastor. Al recibirla el pastor, que desconocía la abreviatura de W.C., creyendo que se trataba de una Capilla a su cuidado, que se llamaba, White Chapel, contestó a la señora en la siguiente forma:

«Estimada señora: Tengo el agrado de indicarle que el lugar al que Vd. se refiere, queda solo a 12 Km. de la casa, lo cual es molesto, sobre todo si se tiene costumbre de acudir con frecuencia; para facilitarlo y con el fin de aprovechar el viaje y la estancia algunas personas llevan la comida y permanecen allí todo el día. Algunos viajan a pie y otros en trenes con la esperanza de llegar puntuales. La primera vez hay que esperarles: ya saben lo molesto que es llegar nuevos a un sitio, que todo el mundo te clave la mirada, por llegar tarde; y lo peor sería que se perdieran por el camino.

La entrada se reconoce por las imponentes escaleras y una única puerta característica, adornada por los símbolos habituales. A la entrada se les da un papel a cada uno. Hay veces que no llega para todos: es entonces cuando los fieles deben compartirlo con su compañero de al lado. Debemos siempre recordar a más de uno que no deben llevárselo a casa, puesto que usamos los mismos papeles en todas las ceremonias del mes.

El lugar es amplio y tiene grandes espacios y jardines. Las vistas son preciosas. Hay sitio para 400 personas sentadas y 100 de pie. Los asientos, reservables para VIPs, están forrados de terciopelo púrpura. El lugar tiene aire acondicionado para evitar sofocaciones. Aunque hace falta cierto esfuerzo para participar en este servicio, soy testigo presencial durante 30 años de que éste ha ayudado a muchos feligreses en su vida diaria.

Los niños se sientan juntos y cantan a coro, haciendo diferentes voces. Todo lo
depositado allí, se usa para dar de comer a los pobres del Comedor Social.

El año pasado, debido al número creciente de participantes en el servicio tuvimos que contratar un servicio de limpieza. Son expertos y eficientes y en un cortísimo espacio de tiempo limpian la suciedad con la máxima satisfacción de los feligreses.

Se recomienda llegar temprano para reservar asiento. Mi vecina, por no hacerlo así, hace unos años, tuvo que soportar todo el acto de pie y desde entonces no viene al servicio.

Hay fotógrafos especiales que toman fotografías en diversas posiciones las cuales serán publicadas en el diario de la ciudad, en la sección VIDA SOCIAL, así el publico podrá reconocer a las altas personalidades en actos tan saludables como éste».

Así terminó la carta. Los Ingleses al recibirla estuvieron a punto de desmayarse a pesar de toda su flema y decidieron cambiar de lugar de veraneo.

AUTOR: anònim

Conte: “La aventura de la cueva”

LA AVENTURA DE LA CUEVA

Una vez dicen que dijeron que había…

 

Una vez dicen que dijeron que había, dos hermanas que se llamaban Nuria y Alba. A las dos les gustaba mucho vivir grandes aventuras y, de vez en cuando, se escapaban de casa para hacer de exploradoras en el bosque.

Un día, durante una excursión que la escuela organizó por los aledaños de su aldea, divisaron en el bosque una cueva misteriosa. Se acercaron para ver que había, pero los profesores les riñeron y tuvieron que volver.

Por la noche, cuando se fueron a dormir, Núria le dijo a Alba que le gustaría escaparse un día para ver lo que había en la cueva.

A la mañana siguiente se despertaron un poco más temprano y decidieron ir a la puerta de la escuela . En la puerta había otros niños, y Alba y Núria les explicaron la cueva misteriosa que habían visto y todos sintieron muchas ganas de ir. Entonces, Alba dijo:

– A lo mejor si lo deseamos todos con muchas fuerzas podemos ver lo que había dentro de la cueva.

Cerraron todos los ojos pensando en la aventura de la cueva misteriosa, y de pronto oyeron un gruñido estremecedor….

Al abrir los ojos, por arte de magia estaban delante de la cueva. Todos se quedaron petrificados, entre asustados y desorientados. De pronto, el gruñido volvió a sonar, y Núria señaló la puerta de la cueva:

Era un oso pequeñito que gritaba porque se había clavado una astilla en una pezuña y…., se quejaba!

– Que dolor, como me duele!

Todos los niños decidieron acercarse, y Alba, la más valiente, se acercó y de un tirón le quitó la astilla al osito.

El osito saltaba de alegría y no paraba de dar abrazos a Núria, Alba y a todos los niños. Todos estaban muy contentos en la puerta de la cueva cuando de pronto

-GRRRRRRRRRR …

Un rugido estremecedor mucho más grave sonó de dentro de la cueva, y salió un oso gigantesco haciendo aspavientos con las garras:

– Qué le estáis haciendo a mi hijito…humanos malvados, os voy a comer a todos!

Los niños se morían de miedo, Alba lloraba, Nuria gritaba, Carlitos se escondía…

Pero el osito pequeño le dijo a su padre lo que había sucedido, que eran sus amigos.

Papa oso, en agradecimiento, les invitó a entrar en la cueva y les dejó pasear por dentro, i finalmente vivieron una gran aventura por aquel laberinto de cuervas. Cuando salieron de la cueva ya era casi de noche y Alba dijo que tenía mucha hambre. Entonces, Papa oso les trajo unos tarros de miel enormes y todos los niños comieron hasta hartarse…tanto, que quedaron dormidos sobre la hierba.

Sonó el despertador, y entonces Alba despertó y se dio cuenta que todo había sido un sueño. Despertó a Núria y ella dijo que también había soñado lo mismo.

Emocionadas por la aventura que habían vivido en sueños, llegaron a la escuela y …sorpresa, todos los niños habían soñado lo mismo. Fue entonces cunado Núria le dijo a Alba:

– Alba, que es eso que tienes en la mejilla….Es miel!!!!!!

Esto es verdad y no miento

Como me lo contaron, así lo cuento

Si no fue por un camino, fue por otro

Y si este cuento te gustó, mañana te cuento otro.

J.B.            

(Novembre de 2011, dedicat a l’Anna i la Laura, incansables escoltadores de contes)

Conte: “Un joc terrorífic”

Un joc terrorífic

Quan era petit, no existien els telèfons mòbils ni els ordinadors. És més, en alguns barris la majoria de les cases no tenien telèfons. Era molt comú que els veïns deixessin els seus aparells i fins i tot que rebessin les trucades a casa dels seus veïns propers.

Aquests telèfons eren grans, de color negre. Tenien un disc giratori al davant on estaven tots els nombres del zero al nou. Per fer una trucada calia col·locar el dit en el nombre corresponent i fer girar el disc fins al topar, nombre per nombre.

Les trucades equivocades eren freqüents. Tampoc quedaven registrades les trucades i el contestador automàtic no s’havia inventat. Eren uns altres temps…

Això va passar en aquests temps.

La Núria i l’Alba eren amigues, quasi com germanes, i els agradava molt jugar juntes. Es disfressaven, un dia es convertien en cuineres, un altre en mestres i un altre en infermeres. La veritat és que les dues noies s’entretenien sense molestar i sense barallar-se durant hores.

Per aquesta raó, un dia els seus pares van decidir anar plegats al teatre i deixar a les dues nenes jugant a casa dels Feliu, pares de la Núria.

A casa dels Feliu, les nenes se sentien segures: coneixien tots els veïns, sabien comportar-se i mai van tenir problemes, així que estaven ansioses per viure una nova experiència quedant-se soles per dues o tres hores.

Les noies estaven contentes i en certa manera es van sentir grans.

Van deixar les nines i van començar amb el tema maquillatge utilitzant les pintures i les ombres d’ulls que van trobar. Després es van llimar les ungles i es van aplicar diferents tons d’esmalt.

Mentre estaven tan dedicades jugant a la manicura, l’Alba va veure la Guia Telefònica i va començar a llambregar-la buscant cognoms que li causessin gràcia. Així van descobrir cognoms com a Gall, Gros, Esparver, Castillo, Rojo, etc. I no paraven de riure imaginant acudits graciosos.

La Núria era la que més gaudia. De sobte va dir:

– Truquem a veure què responen?

I es van col·locar totes dues al telèfon amb un somriure còmplice…

Van començar a apuntar els noms i els nombres dels destinataris de les seves bromes, i finalment l’Alba va fer-se enrere:

– La meva mare em castigarà!

La Núria, sense donar-li temps ni per respirar:

– La Mamà no s’ assabentarà tret que algú li digui – i va agregar – Espero que tanquis aquesta enorme bocassa… promet amb la mà al cor que no li explicaràs- va dir solemne.

– Ai, -va dir l’Alba – deixa’m tranquil·la que no diré res.
No! Va -dir la Núria- ho has de prometre!
Està bé. Ho prometo – va contestar l’Alba en un murmuri.

Una vegada aconseguit el solemne jurament de l’Alba, es van disposar a fer les trucades corresponents: al Senyor Gall li van preguntar per les seves gallines, al Senyor Gros li van oferir una dieta, al Senyor Esparver li van oferir una gàbia, al Senyor Castillo li van oferir mudar-se a un ranxo, a la Senyora Rojo li van preguntar què pensava fer aquest any que estava de moda el blau i així van continuar sense parar de riure, anotant els seus destinataris i els diferents insults que rebien de les seves víctimes innocents.

El joc va ser molt divertit, i fins i tot l’Alba, que en un principi no ho veia gaire clar, participava amb entusiasme suggerint noves bromes.

Aquest passatemps del telèfon havia resultat un èxit. Era la primera vegada que rebien insults de semblant magnitud i els feien mal les mandíbules de tant riure.

Mentre apuntaven una nova llista de víctimes i proposaven els missatges va sonar el telèfon.

Núria, la gran, va respondre pensant que eren els seus pares per controlar-les:

– Hola! Hola!- va dir calmada. De l’altre costat se sentia música clàssica.

– –Hola! Hola! Va tornar a repetir…

Però de l’altre costat només s’escoltaven els acords d’un violí llunyà.
Va tallar i van seguir preparant el seu joc.
Quan es disposaven a començar el seu “joc telefònic”, en aixecar el telèfon no van escoltar el característic to sinó una respiració forta i sonora l’auricular.

– Hola!- Va repetir la Núria i fent-li senyals a la seva amiga perquè guardés silenci.

Li va passar el telèfon a l’Alba perquè escoltés també l’estrany so. Però aquest es va tornar en una riallada fragorosa i desconeguda. Era la veu d’un home:

– Hola! – Va cridar la Núria.

De l’altre costat un llarg silenci i després una veu greu i espessa li va dir murmurant:

– Sé que esteu soles!

La Núria va penjar el telèfon tremolant de por i va comunicar el missatge a la seva amiga.

– Ens està mirant! – va balbotejar l’Alba.

L’alba va començar a plorar i la Núria la va abraçar per calmar-la, tot i que ella també estava molt espantada.

– Apagarem el llum! – va dir l’Alba .

I amb la velocitat d’un tro van apagar tots els llums de la casa fins quedar-se a les fosques. Després, van treure el cap per la finestra per escodrinyar els departaments veïns , intentant no plorar per tal de no fer soroll.
De sobte van escoltar el so de l’ascensor que arrencava. Van córrer a posar l’oïda contra la porta i van posar el baldó, contenint la respiració…

– La butaca! – va murmurar la Núria.

Entre ambdues van empènyer la pesada butaca contra la porta, però enmig de la foscor, els nervis i el plor que ja no podien amagar, van tirar per terra tot un seguit de gerros, lamparetes, quadres i altres objectes del menjador. Les fustes de la porta van cruixir amb el cop de la butaca, i de fons s’anava sentint el so de l’aigua continguda en un gerro de flors que va caure sobre la catifa…Però van aconseguir córrer la butaca i se sentien fora de perill.

Les dues amigues es van asseure immòbils sobre la butaca en mig del silenci i de la foscor. La Canyella, la gata miolava, i com si sabés el que estava passant es va arraulir en els braços de la Núria, la seva propietària.
Van desitjar que els seus pares arribessin a rescatar-les i mai els minuts els van semblar tan llargs.
El telèfon negre era l’únic objecte que romania en el lloc de sempre i cap s’animava a tocar-lo. Però de cop, va tornar a sonar, enmig de la foscor, i l’Alba i la Núria van arrossegar-se per terra fins a la tauleta, el van agafar i van posar les dues orelles a l’auricular… Llavors, un fort soroll les va deixar mig estabornides a terra.

Poc a poc van anar recuperant l’alè, i la Núria va obrir els ulls la primera. Confosa, es va acostar poc a poc a la seva amiga Alba, i mirant al seu voltant sense entendre res.

L’Alba també va obrir els ulls, i mirant al seu voltant, van adonar-se amb horror que estaven dins una gàbia feta amb canyes, enmig d’un pilot de fustes, i rodejades d’un munt de persones amb torxes i cridant.

– A la foguera! Que cremin a les bruixes! – cridaven uns homes que estaven més a prop.

La Núria es va adonar de seguida que això li resultava familiar, i mirant una mica més enllà, va veure com s’acostava un senyor gros, barbut, amb una torxa encesa a les mans i amb cara de males intencions…

– Ai, Núria – digué l’Alba – Sembla que ens rostiran com un conill!

– No et preocupis Alba, no sé què ha passat, ni on som. Però hem de sortir d’aquí com sigui.

Les fustes que hi havia sota la gàbia van començar a cremar, i la gent cada vegada cridava més.

La Núria, li va semblar que coneixia a algunes persones de la multitud…, sí, eren els seus pares que cridaven, amb una forca i una destral amenaçadores contra elles. Ella els va cridar, va demanar socors, però aviat va comprendre que no la sentien amb el soroll, ni la reconeixerien amb el fum, havien de fugir d’allà si no volien acabar cremades. Morta de por, l’Alba es va arraulir a terra resignant-se a morir cremada, mentre l’olor de socarrim ja embrutava un aire que no es podia respirar… Però:

– Ei!, què és això? – va dir l’Alba, agafant una clau antiga rovellada que va trobar a terra.

– Ostres Alba, em sembla que has trobat la clau d’aquesta presó! Deixa’m provar a veure si obre el pany.

– Sí, sí, s’ha obert, però si sortim d’aquí ens trinxaran aquests babaus que criden!

– No et preocupis Alba, que amb el fum podrem sortir d’aquí en un tres i no res.

I totes dues van començar a córrer pel bosc cames ajudeu-me, fins que van arribar a un petit riu i es van amagar sota uns troncs. Totes dues, esgotades per la fugida, es van quedar adormides, preguntant-se quin sentit tenia tot això que els estava passant.

Els primers rajos de llum van despertar l’Alba, que es va amagar sota un tros de roba. Poc a poc, va anar traient el cap, i va comprovar que estava al menjador de casa la Núria, amb la Núria al costat, totes dues dormint al sofà com si res. Sense esperar ni un segon, va despertar la Núria a crits:

– Núria, Núria, he tingut un somni espantós!

– Hola Alba…Però, què fem aquí?, on estem?…vull dir, on estàvem ahir que ens volien cremar?.

– Però…, tu també has somiat el mateix que jo, que ens cremaven i…

– Ostres, com pot ser això?. Bé, de fet és igual. He passat una por terrible!

De cop, començà a obrir-se la porta del menjador, i totes dues van estirar-se a terra per amagar-se sota la taula.

– Però què feu? – va dir la mare de la Núria

– Ah!…Hola mama, és que…, bé, ens hem espantat.

– No passa res, heu dormit bé? Jo he dormit fatal. Ahir vam veure una obra de teatre d’unes bruixes que cremaven una illa deserta i…bé, no us vull espantar. Voleu venir a esmorzar?

La Núria i l’Alba es miraven i no entenien res. És possible que somiessin amb l’obra de teatre que van veure els pares? De cop, l’Alba es va quedar quieta, blanca, tremolant…

– Què et passa Alba? Estàs Bé?

– Va treure la mà de la butxaca, i va mostrar a la Núria el que acabava de trobar… una antiga clau rovellada.

Vet aquí un gos, vet aquí un gat, aquest conte s’acabat.

Vet aquí un gat, vet aquí un gos, aquest conte s’ha fos.

J.B.

Octubre del 2011